Retroceder nunca rendirse jamás
Marzo 11, 2008
Hay algo que llamo la Memoria Combi. Dura unos 3 microsegundos y es el tiempo entre que alguien comete una barrabasada al volante y se olvida de la misma en esta ciudad. Me parece que nadie puede haber pasado de largo el hecho que muchas veces los choferes despotrican contra las madres de los otros choferes sin darse cuenta que estan contra el tráfico (¡qué tal ostra!), se acaban de pasar la luz roja, se estan mandando terrible maniobra en ‘U’ o alguna de las otras tantas genialidades promovidas por nuestros queridos policias…¿No me creen?Conversaba con un amigo el otro día y este me contaba de sus tantas aventuras al volante. Su técnica es bien sencilla: cuando un ‘tombo’ lo para, el coge un billete de 10 soles (o 20 de acuerdo a la falta) y lo pone sobre su muslo izquierdo. Al llegar el policía y encontrarse ante la posibilidad de incrementar sus arcas, la conversación y pedida de documentos no pasa de una mera formalidad. Acá no se cometió ninguna falta.Y eso no es todo. Me contó que en una ocasión en la comisaría un policía le recomendó que lo mejor que podía hacer ante una ‘batida’ es pisar el acelerador y darse a la fuga. ’Total’ decía el policía muy suelto de huesos ‘no hay presupuesto para la gasolina y lo que quieren en verdad es llevarse unos cuantos soles’. Palabra de ‘jefe’…Y tiene razón. Hace unas semanas me estaba quedando sin gasolina en mi camioneta de reparto y llevaba dos personas en la parte de atrás acomodadas en un colchón. Es ilegal llevar pasajeros en camionetas panel de reparto y cuando me hicieron señas para detenerme yo seguí de largo… a 25 Km/hr. ¿Creen que salieron a perseguirme? corriendo me alcanzaban ya que el carro con la justas andaba, pero los Señores y Señoras oficiales no pueden andar quemando grasas de esa manera.El motivo por el cual el policía hacía tamaña recomendación es que no era un oficial de tránsito. Me enteré allí que el oficial de transito es una especieselecta dentro del arbol genealógico policial. Al final es el que se lleva la mayoría de coimas y por eso son repudiados por el resto de los ‘jefes’. Y no crean que por un arrebato de moralidad… ¡no, nada de eso! es pura y humana envidia… Y si así están los que ejercen las leyes, ya nos podemos imaginar los que tienen que ser controlados.Ni qué decir de ser peaton, o peor aún conductor de bicicleta o motocicleta, en esta ciudad es un peligro de muerte constante. La consigna de los choferes es nunca retroceder al volante y menos si la otra parte es de menor envergadura que uno mismo. La ley de la jungla se vive todos los días por acá. me parece que los seguros de vida deberían empezar a evaluar la posibilidad de aumentar las polizas a las personas que utilizan transporte público o todo aquello que no tenga cuatro ruedas.Si hay tráfico: mete punta, ya pasarás. Si no hay tráfico ¡créalo! quedandote estacionado en doble fila o bloqueando un cruce cuando delante tuyo hay una cola de 30 autos esperando la luz roja. Carajea a todos los que puedas y de paso expresa tus más profundos rencores racistas ya que la memoria combi ya hizo que te olvides de todas las animaladas que hiciste 1 cuadra atrás.Para terminar quiero citar lo que dijo una vez el enamorado de mi hermana: ‘Soy un tipo suertudo, pero creo que en esta ciudad tengo que dejar de usar bicicleta’ Por qué le preguntamos ‘es que me estoy usando toda la suerte para que no me atropellen’Ache